Mostrando entradas con la etiqueta información. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta información. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de octubre de 2015

Un nudo en la sábana



En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos.

Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños.

Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.

Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado.

Explicó además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana.

Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros.

La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.

Aquél padre encontró su forma, una forma simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía a través del nudo, todo el afecto de su papá.

Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.

Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.

Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas.

Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.

Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad.

Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.

 “Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti”
 


Foto de IRENE VILLA.
IRENE VILLA
https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=8343405330939538907#editor/target=post;postID=3288395366568027142


jueves, 13 de agosto de 2015

20 Infografías que te servirán si eres un novato en la cocina.








1. Esta es una idea generalizada de los utensilios que no deberían faltar en tu cocina.


Trucos



info



2. Y con esta no volverás a dudar sobre la diferencia entre cucharada y cucharadita.


datos



tips


3. Podrás nombrar cada uno de tus cuchillos.


imagenes



fotos


4. Y no volverás a dudar de para qué sirve cada cubierto.


cocina



curiosidades


5. Ni te volverán a faltar los básicos:


hogar



Infografia


6. Nin-gu-no.


Infografías que te servirán si eres un novato en la cocina.



Trucos


7. Todo puede ser un desorden en tu casa… menos tu refrigerador:


info



datos


8. Nunca más confundirás el fusilli con el farfalle.


tips



imagenes


9. Nadie sabrá mejor que tú cómo usar esas deliciosas hierbas de olor.


fotos



cocina


10. La solución para que nunca nada se te vuelva a pasar.


curiosidades



hogar


11. Y para tener los aguacates más ricos del supermercado.


Infografia



Infografías que te servirán si eres un novato en la cocina.


12. ¿Cuánto tiempo debes cocinar cada verdura? Aquí la respuesta:


Trucos



info


13. Lo que necesitas para no volver a comprar una fruta fuera de temporada.


datos



tips


14. Y para lograr el marinado perfecto:


imagenes



fotos


15. Y todo lo que tienes que saber sobre los cortes de una res:


cocina



curiosidades


16. De un pescado.


hogar



Infografia


17. De un cerdo.


Infografías que te servirán si eres un novato en la cocina.



Trucos



18. O de un pollo.



info



datos



19. Que se corta así:



tips



imagenes



20. Un paso a paso para cocinar sushi como experto:



fotos



cocina

Muchas gracias por tu visita.

Fuente : Taringa

martes, 28 de octubre de 2014

LE LORRAIN y la masa de hojaldre

Hacerla tiene sus complicaciones hay que armarse de tiempo y de paciencia


La masa de Hojaldre fue inventado por un pintor CLAUDE GELÉE, LE LORRAIN (pintor nacido en 1600 en Château de Chamague, cerca de Toul, en Lorena, y muerto en Roma en 1682).

Se admira sobre todo en sus obras la riqueza de su estilo y la gran belleza de sus coloridos.
  
Los principales cuadros de Claudio Gelée son los titulados El Sacramento de David, El desembarco de Cleopatra, Vista de un puerto de mar a la puesta del sol, Madre Dolorata, Una fiesta de pueblo y, por último, una suite de 28 paisajes, que siempre fueron muy solicitados.
Fue un excelente pastelero y un hábil grabador; se le debe el descubrimiento de la más bella creación de la pastelería: la pasta de hojaldre. En sus primeros años se manifestó su afición por la pintura, pero no pudo satisfacer en aquella época sus deseos debido a su extrema pobreza. A la edad de 15 años fue colocado de aprendiz de pastelero en su pueblo natal, contra su gusto, pues no quiso contrariar a su familia. Él se esforzaba en ser un cumplido aprendiz para su maestro, hasta que, pasados algunos meses, fue poseido de lleno por la imperiosa necesidad de volver a pintar. Cuantos ratos libres tenía los empleaba en dibujar, para después reproducir esos dibujos en las piezas montadas, tartas y postres. Su maestro, viendo su afición al dibujo, le dijo un día: "Tu vocación es ciertamente más de pintor que de pastelero. Mientras tanto, aplica tu saber al oficio que desempeñas; quién sabe dado tu amor al trabajo y tu espíritu, si podrás producir más y mejor que tus colegas, y hasta llegar a inventar…". Otras veces le decía: "Nuestra profesión, sin duda, algo pobre, pero algunos, Claudio, han descollado, y escúchame: tengo el presentimiento de que llegarás a ser un hombre superior y que enriquecerás nuestra profesión". Sea -le contestó Claudio- , para complacer a mi familia estoy dispuesto a escuchar vuestros consejos. Desde hoy ya no me serviré de mis lápiz, sino que me dedicaré por entero a la pastelería.
Un día, al final de su aprendizaje, Claudio amasaba pan, retiró de la masa unos 200 gramos, hizo con ella una bola, a continuación la estiró y puso en el medio un pedazo de mantequilla. Dijo a su maestro: "Quiero hacer un bollo para mi padre, que está enfermo". Claudio no quiso escuchar a su patrón, que le aconsejaba amalgamar la masa y la mantequilla con las manos, pues, de lo contrario, esta última se escaparía fuera durante la cocción. A lo que Claudio contestó que la mantequilla, quedando completamente envuelta en el pan, no podría escapar si no se hacia un agujero ex profeso. Además añadió: "Es un ensayo que quiero hacer". Grande fue el asombro al ver que el pan que había metido en el horno se había hecho una bola enorme… A su padre le pareció excelente y muy delicado, suplicando a su hijo le volviese a hacer otro a la primera ocasión, lo que tuvo lugar unos diez días después. Aprovechando una ausencia de su maestro, Gelée pudo operar a su capricho, poniendo en práctica lo que tenía meditado: operó como la primera vez, pero estirando la pasta y volviéndola a doblar sobre sí misma hasta diez veces, luego la aplastó más, el resultado fue el mismo, aunque menos subida. Otro día se le ocurrió obrar igual, pero sin añadirle levadura, resultó más exquisito (iba acercándose a la pasta de hojaldre).
Como se ve, el descubrimiento del hojaldre fue laborioso, pues no consiguió la perfección hasta muchos ensayos. Al principio no comprendió que la delicadeza de la pasta era debida a la manera de doblarla, hasta que dio en el quid, que era el plegado alternado. No dijo nada de esto a su amo, éste enfermó y murió. 

Durante el período de su enfermedad Claudio hizo varios ensayos, sin alcanzar el perfeccionamiento que deseaba. A continuación (1635) se colocó en Nancy, en la pastelería de Francisco Rotabant, donde por fin resolvió el problema de la pasta de hojaldre. Se lo comunicó al dueño, quien tomó la cosa en broma. En dicha pastelería había un ayudante, Luigi Mosca, que tenía un hermano pastelero en Florencia; le escribió describiéndole esta pasta. El hermano se presentó al poco tiempo en Nancy, y a fuerza de bellas promesas consiguió seducir a Claudio, marchando los tres a Italia.
Antes de un año Angelo, el hermano mayor de Luigi Mosca, habíase visto obligado a establecer tres pastelerías a fin de atender a tanta demanda, marchando a grandes pasos a una prosperidad. El pastelero de Nancy, Rotaband, al enterarse del gran triunfo de Gelée en Italia, debido al descubrimiento del hojaldre que él había despreciado, se disgustó tanto que terminó matándose (eso dice la crónica).

Angelo Mosca pasaba en Florencia por ser el inventor de la pasta de Hojaldre (pasta sfogliata), pero el único que sabía fabricarla era Claudio. No quiso divulgar el secreto, y la elaboraba en una cueva libre de toda mirada. So pretexto de reforma, Mosca dio tres días de asueto a Claudio, y los aprovechó para practicar una mirilla en la cueva, a fin de sorprender el secreto de fabricación. Cuando regresó tuvo sospechas, pero no halló nada normal. Una vez que los Mosca se hicieron con el secreto decidieron deshacerse de él, para esto Angelo le invitó amigablemente a acompañarle a Nápoles, viaje que Claudio aceptó complacido, pero a la entrada de la población su coche fue asaltato por cuatro individuos armados, que se llevaron a Claudio mientras Mosca quedaba libre.
El pobre Gelée fue encerrado en un subterráneo, donde le tuvieron prisionero durante tres meses, no dándolepara comer nada más que algún trozo de pan y pequeñas cantidades de actual esperando que se muriese… a fin de cobrar la suma convenida con Angelo Mosca. Fuese por falta aire o de alimento, él no se levantaba. Debido a esto, sus guardianes se aplicaban poco en la vigilancia, y el pobre muchacho se veía morir. Pero el instinto de conservación o una esperanza de vida, viendo la ausencia de sus verdugos, registró todo el subterráneo, descubriendo un poco de luz natural; la tierra estaba húmeda, y por medio de una piedra angular, y con sus manos, hizo un boquete y pudo escapar de aquel antro.

Le costaba respirar el aire puro, pero el sol le daba vida. Llegó a Nápoles con un vértigo, sus piernas flaqueaban y no pudo continuar, cayéndose delante de una casa pequeña. Allí fue levantado, y cuando recobró el conocimiento se encontró en una buena cama, con un médico al lado, haciéndole compañia, le contó su desgracia. A pesar de los cuidados de que fue objeto, la fiebre se declaró, estuvo veinte días entre la vida y la muerte. En fin, la juventud y los cuidados dominaron la enfermedad y entró en convalecencia. El propietario de aquella casa, hombre de corazón y humanitario, era alemán y ejercía la pintura, habiendo adquirido gran celebridad en todo el reino de Nápoles, Claudio, agradecido de tanta bondad, y no sabiendo cómo demostrarle su inmensa gratitud, ofreció servir a su bienhechor a cambio de la alimentación, casa y ropa. "Esto que he hecho por vos -le replicó el pintor- lo haría otras tantas veces, es cuestión de humanidad. Le agradezco sus ofrecimientos, mas no quiero abusar. Me he dado cuenta de que sois un artista, os tomo a mi servicio, pero como discípulo y ayudante". Gelée permaneció con su maestro por espacio de cinco años. Durante este tiempo éste se aplicó en corregir sus defectos con el fin de convertirse en un gran discipulo suyo.
Murió el alemán, y Claudio quedó libre. Apresuróse a volver a Florencia a fin de saborear la terrible venganza que tenía premeditada hacia los dos hermanos Mosca, ladrones y asesinos. Pero se encontró que los Mosca habían perecido carbonizados en el terrible incendio de su establecimiento. El fuego tan sólo había respetado el letrero de la puerta, en el que Claudio pudo leer todavía: "Fábrica de pasta de hojaldre Mosca Angelo, inventor". El fuego vengó de una manera terrible a Claudio Gelée de sus verdugos, que no habían retrocedido ante un crimen monstruoso con tal de quedar como dueños absolutos de una invención que no era suya.

Gelée lo olvidó todo obsesionado por su arte, y he aquí el porqué durante siglos se ignoró el nombre del verdadero inventor del hojaldre. En Italia creían que era un tal Florentín. 

Gelée se estableció en Roma, donde todos le conocían con el sobrenombre de "El Rafael del paisaje", produjo hasta la edad de ochenta y dos años…

El gran Carême continuó la obra de Claudio, creando con la pasta de hojaldre el Vol-au-vent .
  
El gran pastelero Feuillet, el "Mille-feuilles - Mil hojas" y así sucesivamente siendo incontables los pasteles y pastelitos confeccionados a base de la delicada pasta de hojaldre inventada por el gran pintor paisajista Claudio Gelée, más conocido por Lorrain.


Fuente: El Blog de Norma "Siempre será primavera"

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Los buenos modales en la mesa




http://inventosabsurdos.com/wp-content/uploads/leonardo-da-vinci.jpg




Entre las múltiples profesiones o empleos que tuvo Leonardo Da Vinci a lo largo de toda su vida  fue la camarero y jefe de cocina de un conocido restaurante de Florencia al lado del puente Vecchio llamado "Los tres caracoles"-.
Leonardo Da Vinci hizo una lista de aquellos modales indecorosos que un invitado debía evitar sentado a la mesa de su anfitrión. Entonces, era muy frecuente la celebración de banquetes y festines de todo tipo.
   1. Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado. No era extraño ver algunos invitados con una mujer en su regazo, o sentado en la mesa conversando con otros comensales; de ahí estas indicaciones.

   2. Ningún invitado ha de poner la pierna sobre la mesa. Obvio.
   3. Los invitados tampoco han de sentarse bajo la mesa en ningún momento. Los juegos del escondite para otro momento.
   4. No debe poner la cabeza sobre el plato para comer. Habría que añadir ni las manos ni cualquier otra cosa que no fuera algo de comer.
   5. No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento. Normas que actualmente muchas personas olvidan; los cubiertos no deben salir del plato de cada comensal.
   6. No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo. Se ponen disimulados a un lado de nuestro propio plato. El plato del vecino debe ser intocable.
   7. No ha de enjugar su cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa. Ni en las propias ni con la servilleta. El cubierto se debe cambiar.
   8. No se debe utilizar el cuchillo para hacer dibujos sobre la mesa. Ni tampoco para hacer marcas en la mesa, en las patas o en las sillas.
   9. No ha de limpiar su armadura en la mesa. Ni cualquier otra parte del vestuario de un comensal.
   10. No ha de tomar comida de la mesa y ponerla en su bolso faltriquera para comerla más tarde. Tampoco, actualmente, es muy educado llevarse comida en un táper -"tupper"- o recipiente cualquiera.
   11. No ha de morder la fruta de la fuente de frutas y después retornar la fruta mordida a esa misma fuente. Ni hacer lo mismo con cualquier otro alimento que se encuentre en un recipiente común como una fuente o bol.
   12. No ha de escupir frente a ningún comensal, ni tan siquiera apartando su cara a un lado.
   13. No ha de pellizcar ni golpear a su vecino de mesa. Los jueguecitos para después de comer.
   14. No ha de hacer ruidos de bufidos ni se permite dar codazos. Los malos gestos en la mesa son de personas maleducadas.
   15. No ha de poner los ojos en blanco ni poner caras horribles. Las gracietas en la mesa no, por favor.
   16. No ha de poner el dedo en la nariz o en la oreja mientras esté conversando. Respeto a la persona o personas con las que habla. Cuidado con los gestos.
   17. No ha de hacer figuras modeladas, ni prender fuegos, ni adiestrarse en hacer nudos en la mesa (a menos que mi señor así lo pida). Jugar con el mantel, la servilleta o la miga del pan, no es un buen comportamiento.
   18. No ha de dejar sueltas sus aves en la mesa. Ni tampoco serpientes ni escarabajos. Las mascotas y animales de compañía, en la mesa no. Mejor en otra estancia.
   19. No ha de tocar el laúd o cualquier otro instrumento que pueda ir en perjuicio de su vecino de mesa (a menos que mi señor así se lo requiera). La música para después de comer, salvo que sea una petición del anfitrión.
   20. No ha de cantar, ni hacer discursos, ni vociferar improperios ni tampoco proponer acertijos obscenos si está sentado junto a una dama. No sea el gracioso de la mesa, por mucho que se crea un artista.
   21. No ha de conspirar en la mesa (a menos que lo haga con mi señor). Ni secretos ni hablar al oído.
   22. No ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes de mi señor ni juguetear con sus cuerpos. Seguramente fue comedido al querer decir que cuidado con andar "metiendo mano" a los camareros y otro personal de servicio de la casa del anfitrión.
   23. Tampoco ha de prender fuego a su compañero mientras permanezca en la mesa. Gamberradas en la mesa, prohibidas.
   24. No ha de golpear a los sirvientes (a menos que sea en defensa propia). Si no le sirven como es debido puede comentarle con los anfitriones; no se puede tomar uno "la justicia por su mano".
   25. Si se encuentra mal y ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa. El comensal debe permiso para retirarse de la mesa si no se encuentra bien.
Si estas normas, son, con el tamiz del paso del tiempo, "padres" de algunas de las que se dictan actualmente en muchos libros sobre la mesa, hay unas muy curiosas dedicadas a un posible asesino que se sienta a la mesa.
   1. Si hay un asesinato planeado para la comida, lo más decoroso es que el asesino tome asiento junto a aquél que será el objeto de su arte (y que se sitúe a la izquierda o a la derecha de esta persona dependerá del método del asesino), pues de esta forma no va a interrumpir tanto la conversación si la realización de este hecho se limita a una zona pequeña. Un buen asesino se valora, en gran medida, por su habilidad para realizar su tarea sin que lo advierta ninguno de los comensales y, menos aún, que sean importunados por sus acciones.
   2. Después de que el cadáver (y las manchas de sangre, si las hay) ha sido retirado por los servidores, es costumbre que el asesino también se retire de la mesa, pues su presencia a veces puede perturbar las digestiones de las personas que se encuentren sentadas a su lado, y en este punto un buen anfitrión tendrá siempre un nuevo invitado, quien habrá esperado fuera, dispuesto a sentarse a la mesa en este momento
.

Actualmente nos conformamos con que reine la calma




 http://www.protocolo.org/social/urbanidad/leonardo_da_vinci_y_los_buenos_modales_en_la_mesa.html

INMOBALIA C/ CORRAL DE LOS OLMOS, 1 SEVILLA 955 51 52 52